febrero 02, 2008

Memorias de una isla

El Dr. Antonio Rafael de la Cova señala que Carlos Alberto Montaner pasó por alto la culpa de España, donde CAM reside desde 1970, al explicar por qué fracasó la república que soñó Martí. Según De la Cova, uno de los graves problemas de la república naciente fueron las consecuencias de la masacre de miles y miles de cubanos en solo 18 meses (1896-97) de reconcentración. Así quedó destruida la fibra moral, económica y social del pueblo, al igual que ocurre hoy, agrega De la Cova. Otra de sus apostillas a CAM es omitir que muchos españoles permanecieron en Cuba y controlaron su economía por medio de empresas que nunca fueron confiscadas, a pesar de que los arrogantes voluntarios peninsulares asesinaron a muchos criollos y robaron sus propiedades entre 1850 y 1898. España nunca ha admitido su culpa ni se ha disculpado por la reconcentración. Por citar solo un ejemplo en contrario, el presidente americano Bill Clinton se disculpó ante los afroamericanos por los sufrimientos derivados de la esclavitud. De la Cova emplazó a CAM para que aproveche sus estrechos contactos con el gobierno español y le pida que se disculpe ante los cubanos por la reconcentración. Así mismo preguntó a CAM si los españoles debieron haber sido expulsados de Cuba en 1898 y todas sus propiedades confiscadas, como sucedió con los británicos tras la guerra de independencia americana. La pregunta tiene este corolario: ¿Qué se debe hacer en Cuba, tras la caída de los Castro, con las propiedades de los españoles que vienen enriqueciéndose allí a costa de los cubanos?
Ilustración: Reconcentración en dos tiempos © www.latinamericanstudies.org

11 comentarios:

Monteczuma dijo...

No me extraña la pifia de Carlos Alberto, que ahora se dedica a los pronósticos y para darles barniz se mete a historiador, empatando libros de otros

Güicho dijo...

Montaner se va poniendo viejo, y se le va la musa más a menudo.

De la Cova tiene razón, el pichón de prusiano Valeriano Weyler, con la venia del Antonio "hasta la última bala" Cánovas, inventó en Cuba a los campos de concentración originales, asesinando de hambre y enfermedades a no menos de 300.000 cubanos, mas tal vez hasta a un tercio de los compatriotas de entonces. El único genocidio de población no indígena en la historia de América.

Ese daño a la nación cubana supera cómodamente al del Castrismo, que en definitiva ha sido causado por los propios cubanos.

A los españoles no se les expulsó y confiscó las propiedades, porque lo contrario estaba garantizado por el tratado de París, donde gringos y gaitos negociaron solos el fin de la guerra en Cuba. Eso pasó por la debilidad política de los independentistas, que se agacharon rapidito a besarle el culo a esos gringos que venían a golpear a los tercos cretinos gaitos.

Fabio Grobart dijo...

Me encanta el resumen de la historia de Cuba que ha hecho güicho. Está mejor que el Suchlicki y tiene menos palabras

machetico dijo...

Según cálculos de J.A.Portuondo, los ñampios de Valeriano ascendieron a 400 000, sin duda un tercio o más, como recuerda Güicho (siempre le agradeceré la diéresis), de la población cubana, que en el primer censo republicano estuvo alrededor de millón y medio. Acabó el canario. Hay un show de pintura en mayo en Contemporánea Fine Art, en la ocho, en Miami. A Fragmented Landscape (form the Past in Havana). Cáiganle si se acuerdan.

United Artists dijo...

Hey, Machetico, en esa expo ?hay algún cuadro sobre la reconcentración?

Antonio dijo...

Articulos y fotos de la reconcentracion aparecen en:
www.latinamericanstudies.org
/reconcentrado.htm

Laz dijo...

Excelente lo del Guicho. Lo de Montaner puede ser mas que la edad,intereses.

Yabazon dijo...

Carlos Alberto Montaner es un hispanófilo cuentista. Su padre Ernesto Montaner era otro cuentista que inventó aquella carta suicida de Miguel Angel Quevedo, cuyo original nunca apareció, y la cual Agustín Tamargo describió como una canallada.
Estados Unidos también adquirió su independencia a través de otro Tratado de Paris, entre Francia, España y Gran Bretaña en 1783, donde los Ingleses no incluyeron a EE.UU. en su tratado con las otras dos naciones europeas. en la última batalla de Yorktown, los ingleses se negaron rendir a George Washington, a quien tildaron de "terrorista," y lo hicieron a los franceses.

Anónimo dijo...

Tan sólo para aclarar que entre los voluntarios había muchos cubanos, y muchos cubanos en el ejército español. No era como si todos los cubanos estuviesen de una parte y todos los españoles de la otra. Por otra parte, la reconcentración incluyó a todas las personas que vivieran en los campos, no sólo cubanos. Había en Cuba muuchos canarios en los campos que también fueron reconcentrados en los pueblos. Los que tenían medios, sobrevivían, los más pobres, que eran la mayoría, no.

Estuvo bien que no se expulsara a los españoles al final de la guerra porque ¿a cuales españoles? Talvez a los que pelearon activamente en contra de los mambises, pero entonces por qué no expulsar a aquellos cubanos que hicieron lo mismo? Y los españoles comunes y corrientes, que no se metieron en nada, ¿expulsarlos también? Muchos tenían familia cubana. Algunos, como Martí, lucharon por la independencia de Cuba. ¿Habría que haber expulsado a los padres de Martí? ¿Al padre, si hubiese estado vivo entonces?

De más está decir que muchos cubanos de hoy en dia, jamás lo habrían sido porque sus antepasados habrían sido expulsados. Mi abuela y toda su familia fueron reconcentrados, a pesar de ser sus padres canarios. Me contaba que aquello fué horrible y que la gente solo comía boniatos y leche. Pero otros hasta hervían los cueros de los taburetes y se los comían.

Muchas familias de la época no eran homogeneas, no estaban formadas sólo por cubanos, sino que había peninsulares casados con cubanos y sus hijos estaban unos a favor de la independencia y otros en contra.

En cuanto a la pérdida de las propiedades y dinero, eso fué ratificado por los americanos interventores en las negociaciones con los españoles. Washington aprobó el despojo. Muchos cubanos, incluyendo a buena parte de la sacarocracia, perdieron todo y sus propiedades fueron adquiridas por los leales a la corona, los oportunistas y gente conectada con el gobierno. Y los yankees dieron su bendición.

Los gobiernos republicanos, debido a las pérdidas humanas sufridas durante la reconcentración y la guerra en sí, abrieron sus puertas a la inmigración española. Más españoles se asentaron en Cuba en la primera parte del Siglo XX que en todo el siglo anterior. Claro, hubo racismo también pues todo el mundo sabe que se buscaba reducir el porcentaje de afrodescendientes.

Lo que quiero decir es que en lo de Cuba hay culpas suficientes para repartir.

Dr. Antonio de la Cova dijo...

¿Dónde está la documentación indicando que hubo "muchos canarios" entre los reconcentrados? El padre de la reconcentración, general Valeriano Weyler, marqués de Tenerife y capitán general de Islas Canarias, ¿reconcentrando a sus queridos isleños? Eso es un cuento gallego, al igual que los españoles dijeron que los norteamericanos habían volado el Maine para entrar el la guerra. El número indeterminado de canarios en los campos de Cuba tenían la opción de ingresar en el ejército español o regresar a su patria. Muchos isleños sí formaron unidades del ejército español que masacraron a los pacíficos.
El informe de José Canalejas al gobierno español en 1897 sobre la reconcentración no menciona a isleños como reconcentrados. Los canarios tampoco aparecen en el reporte del gobierno norteamericano en 1902 sobre la reconcentración. Canalejas indicó que 400,000 cubanos civiles habían muerto debido a la reconcentración y que otros 200,000 morirían antes de recibir asistencia. El capitán general Ramón Blanco reafirmó las cifras de Canalejas y añadió que 570,000 cubanos habían muerto en la guerra, de una población de 1.7 millones.
Desafortunadamente, un soldado gallego que mató a mambises, regresó derrotado a la madre patria en 1899, pero luego volvió a Cuba en 1905, fue Angel Castro Argiz, padre de Fidel y Raúl Castro Ruz. El destino de Cuba sería otro si a ese gallego y otros que formaron parte de las tropas españolas se les hubiera prohibido regresar a la isla.
No hubo represalias después de la guerra contra los españoles y los guerrilleros debido a la nobleza del pueblo cubano, que posteriormente permitió que junto a los monumentos a los soldados mambises y norteamericanos en la loma de San Juan, también se erigiera allí otro monumento al soldado español. ¿Actuará así el pueblo cubano contra sus opresores al terminar el castrismo, o correrá la sangre como en 1933 y 1959?

Güicho dijo...

Desde mi punto de vista es como dice De la Cova.

No le puse antes una puntilla al sarcófago de Angelito Alpargata, porque en definitiva muchos tenemos algún abuelo llegado entre aquel millón de gaitos que vino rellenar el furo demográfico cavado por Valeriano, y no salimos tan hijo'eputas como el vástago principal de Angelito. Pero esa relación Weyler-Castro es definitivamente trágica.

Al final, creo que la dictadura castrista perduró lo suficiente para extenuar las voluntades de desquite. Supongo que no habrá ajustes de cuentas por falta de cobradores.

El siglo XX significó para Cuba recomenzar entre algunas ruinas y muchos huesos. El XXI será lo mismo entre muchas ruinas y algunos huesos. En ambos casos agotados, aunque ahora tal vez menos ilusos.