abril 06, 2008

Memorias del Subdesarrollo

Una fuente de todo crédito nos lo comenta: en marzo del 2007, las autoridades de uno de los principales hospitales del Condado Miami-Dade, compraron unos 700 controles remotos universales como reserva ante la rotura o pérdida de los que se utilizan en las 200 habitaciones existentes en este centro para pacientes ingresados. En marzo de este año, esa reserva se había agotado completamente. Ninguna de las sustituciones había sido por roturas. Todas por robos. La mayoría de los pacientes y empleados de ese hospital son cubanos.

Foto © a.Berbe/Flickr

13 comentarios:

Muela Quieta dijo...

Conoci un cubano que vivia cerca de un supermercado Kroger y todas las tardes iba a cargar alli.
Dice que asi ahorraba el agua del apto. ademas de alli se llevaba el papel sanitario y tohallas de papel etc es decir lo que encontraba.

Eufrates del Valle dijo...

Bueno, entonces en ese hospital hay que poner un cartelito:

"Cada paciente traer su control remoto universal"

Y asi Miami empieza su reverso, en una balsa. Oye, eso esta fuerte!

Joaquin Estrada-Montalvan dijo...

esto podria ser la desconstruccion de Miami

saludos

Troglo dijo...

Por eso en mi instituto las toallas estan agarradas con un candado al palo del baño. Tok

Anónimo dijo...

donde yo pincho se llevan las bolsas de café y el azúcar de la cafetería, tuvieron que traer pomos grandes para vaciar las bolsas y que no se pierdan

Güicho dijo...

¡El trabajo que pasé yo para educar a mi madre!

Cuando la saqué de Cuba hace 10 años, ella se llevaba de los restaurantes el papel sanitario, el azúcar y la sal (si estaban en saquitos); de los hoteles: papel sanitario, catálogos, bolígrafos y toallas; etc.

Sólo se le quitó el síndrome recolector cubano como a los tres años.

Es comprensible. Esa es la parte más inofensiva de la degeneración moral de la guerra. Digo esto porque me han contado que los europeos de la post-guerra eran así mismo. Y el Castrismo es como una guerra con menos muertos.

Por eso, lo que me molesta de verdad, no es el pobre diablo que hurta bagatelas, sino el imbécil malvado que del lado de acá defiende, así sea tibiamente, al régimen miserable de La Habana y a sus comparsas.

Muela Quieta dijo...

Aqui vi un reportaje sobre los fraudes al Madicaid en "el sur de la Florida". cojan este tropo por la una.
el 72% de los gastos de las clinicas del sida en los eeuu los consumen las clinicas del sida del sur de la florida, de forma fraudulenta.., entonces el locutor le pregunta al experto, y quienes hacen esto? pues la mayoria son cubanos agrego.

de la Cova dijo...

Los vicios inculcados por el socialismo cubano son difíciles de erradicar. El cambio vendrá después de dos nuevas generaciones.

y con alias. dijo...

güicho:

así mismo es, pero se logrará, cambiar esa mente de rapiña.

La gente con fidel no empezó a robar en el 62 sino mucho después, cuando cundió el ejemplo en jefe.

la mente y la conciencia cambiará en CuBa cuando la vida esté bien enfocada en todos los aspectos.

Como bien dices, llevará su tiempo pero la agente entra por el aro. Antes del 59 ni el más miserable robaba en Cuba.

saludos

Anónimo dijo...

bueno eso no va en la condicion de cubano, sino en lo que haya podido de heredar de su madre de su padre si los tuvo.

Max de Rob dijo...

No creo, como dice el Sr de la Cova, que el cambio vendrá en un par de generaciones. Creo más bien que dentro de 20 años existirán, en USA y en otras partes del mundo, "barrios de cubanos," como hoy en dia hay barrios de negros, de haitianos, etc.
Y nadie entrará a esos barrios, nos rechazaran como ya está sucediendo. Somos la emigración latinoamericanos más maleducada.
La única solución posible es modificar el genoma cubano, es decir reprogramar los genes de los futuros nacidos, para parecernos a los suecos, o a los islandeses.

Ernesto dijo...

Otra consecuencia, quizas peor, del sistema implantado en la isla es el odio a la propia raza que todos los comentaristas y el propio post han reflejado.

Aflojen un poco pero no es para tanto.

Ernesto dijo...

QUISE DECIR:
Aflojen un poco que no es para tanto