abril 28, 2008

Beca, sexo y partido

La televisión de Miami rodó este lunes un documental sobre la vida de los becarios en Cuba, que no puede contarse sin referencias sexuales. Recuerdo que un estudiante de la Universidad de Ciego de Ávila (UNICA) se cayó del alero del tercer piso cuando intentaba llegar, en medio de la noche, al albergue de su novia. El rector resolvió albergar juntas a las parejas con más de un año de relación estable. No se reportaron más accidentes, pero alguien reportó la medida y José Ramón Machado Ventura se apareció de pronto para discutirla en «el seno del Partido». El rector expuso sus razones y Machadito terminó por «recomendar» que lo sustituyeran. Al abandonar la reunión, el hombre en desgracia dijo por lo bajito: «¿Qué se habría creído este pajizo?».

7 comentarios:

De Dercha a Izquierda dijo...

mirando y dejando

Pocahontas dijo...

Hay muchas anecdotas que conocen los becarios cubanos. Habia una muchacha con el apodo de "pata d'rumba" porque era muy bailadora. Ella se escapaba de la beca a bailar con sus amistades. Una noche, saltando del alero a la ventana del edificio en un tercer piso, cambio su apodo... por las multiples fracturas que sufrio.

Al Godar dijo...

En algún tiempo lejano yo fuí profesor de un tecnológico. Los profesores teníamos que hacer guardias de noche para cuidar los albergues de muchachitas porque había muchas quejas de que los varones venían a visitar a sus amigas de madrugada. En seguida logramos disminuir las quejas, ya que a partir de aquel momento las muchachitas iban a los albergues de los varones. Y se acabaron las quejas.
Saludos,
Al Godar

Los Miquis de Miami dijo...

bienvenidos a derecha a izquierda y a al godar. gracias por pasar por aquí.

Alex dijo...

Yo estaba en los camilitos el primer año que dejaron entrar a hembras. 22 chiquitas para toda la escuela de Capdevila. El albergue de las hembras tenía más cola que Centro.

Anónimo dijo...

yo una vez salte al piso 13 de F y 3ra desde la azotea del edificio de al lado en busca de una chiquita por supuesto. pero habia un socio que hacia eso mismo todas las noches de madrugada luego de salir de sus guardias en la academia naval. lo que uno hace por un bollo, eh?

Iskan el Cubano dijo...

Esa anécdota con el calvo radical merece ser cierta...

En mi beca, pues el alero era el camino a la gloria, allende en el ultimo piso. Y si no tenías novia que visitar (y aunque la tuvieras, no había que ser mezquino), pues podías echar una ojeada a las duchas de nuestras hembras, justo entre 1000 y 1100 pm.

Totalmente inspirador aquello....