enero 14, 2008

Voto Unido

Cada cinco años vuelve a Cuba la moda nacional del voto unido, promovida por Castro y sus correligionarios. Intentemos descifrar su diseño para escoger a los diputados de la Asamblea Nacional (Parlamento). La Ley Electoral dispone que la Comisión de Candidaturas Nacional proponga los precandidatos a las Comisiones de Candidaturas Municipales (Artículo 73), que a su vez proponen los candidatos a la Asamblea Municipal del Poder Popular (Artículo 77). Esta última nomina igual número de candidatos que el número de diputados correspondiente a su municipio (Artículo 92). Como hay que pasar por esos tres filtros antes de ser nominado, la boleta recoge solo candidatos agradables al régimen. Para guardar las apariencias de elección, la ley concede que se puede votar por todos, algunos, uno o ninguno de los nominados (Artículo 110), pero al cabo serán elegidos quienes obtengan más de la mitad de los votos «válidos» (Artículo 124).
La propia ley establece que se declaran nulas las boletas en que no pueda determinarse la voluntad del elector (Artículo 114), y las mesas electorales consideran que es así cuando se deja la boleta en blanco o se hace cualquier otra cosa (por ejemplo, escribir ¡Abajo Fidel! o dibujar genitales) que no sea poner una X junto al nombre de algún candidato. Si un solo elector del municipio vota unido y los demás dejan en blanco o anulan sus boletas, salen electos todos los candidatos, porque lograron el único voto válido. Para manifestar la voluntad electoral en contra el castrismo, no queda más remedio que votar por uno o más candidatos, pero no por todos, esto es: volverse cómplice parcial del régimen. No obstante, ¿qué sucedería si la mayoría de la gente vota así y ninguno de los candidatos obtiene más de la mitad de los votos? El Consejo de Estado deshace con facilidad el entuerto, pues ha sido autorizado por la ley para dejar vacante la plaza, encargar a la Asamblea Municipal que ella misma elija a los diputados, o convocar a segunda vuelta de elecciones (Artículo 125). Vamos a suponer que el Consejo de Estado caiga en trance democrático y optara por la segunda vuelta: ya sabemos que los únicos votos válidos serían aquellos favorables a los mismos candidatos. De este modo la ley electoral castrista se revela como variante jurídica del popular dilema Pascual Angulo-Angulo Pascual.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Asere, ¿cómo coño se sale de esto?

Ex Pedicionario dijo...

Pregúntale a Frómeta

Medio Básico dijo...

De todos modos, un gran número de boletas anuladas supone descrédito para el régimen. Dejarlas en blanco parece mala opción, porque alguien de la mesa electoral puede marcar en el circulito del voto unido

analista dijo...

Si cada cual marcara solo uno, el que menos conoce, implicaría que todos los conocidos no salieran electos.

Anular la boleta con la palabra Cambio como andan proponiendo los capitanes del nintendo lo único que hace es ayudar al régimen, pues como bien dicen los miquis no se cuentan esas boletas.

bururú dijo...

Por cierto, en mayo, en Contemporánea Gallery, en Miami, un show de paisajes fragmentados del pasado en La Habana, de C. Beltrán. No lo olviden y riéguenlo.

Anónimo dijo...

analista, está espectacular lo de los capitanes del nintendo.

LOS MIQUIS.

Barará dijo...

Asere bururú, ¿no te parece que es muy temprano para regar algo que nacerá en mayo? De aquí a allá puede venir una plaga y acabar con todo

Pionero dijo...

Quienes no van a votar son la vanguardia, pero quiénes no votan unido, sin dejar en blanco ni anular la voleta, son más inteligentes

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

la ilustración es una pasada. jajajaja.

Laz dijo...

Les propogo a todos los que de una forma u otra atienden el tema cubano, que hagamos publico toda la informacion objetiva y verificable que tengamos sobre los candidatos a diputados al Parlamento Cubano con vistas a las elecciones del proximo 20 de enero y que demuestren la doble moral, hechos de corrupcion y otras actitudes contrarias a la integridad de un cargo publico.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Es verdad que la ilustración está genial

Ernesto dijo...

Buenísimo el post. Y la ilustración es genial, de lo mejorcito que he visto sobre la "transición". Merece que le pongan el crédito.