enero 20, 2008

Vista del amanecer en el trópico

Quienes guardan la debida distancia saben que al amanecer no habrá cambios espontáneos significativos en la vida política dentro de Cuba y mucho menos en el resultado de las votaciones. Antes de las 3 de la tarde, la Comisión Electoral Nacional (CEN) informaba ya que el 89.1 % de los 8 647 602 electores registrados había matado a Lola. Poco antes del cierre se reportaba que más de ocho millones (95%) habían pasado por las urnas.
Los niveles más bajos de manifestación de la voluntad anti-castrista sobrevinieron en la votación de 1993. Hubo 100 078 abstenciones, 352 025 votos no unidos y 551 362 boletas no válidas (en blanco o anuladas) entre 7 942 695 electores. En particular, casi la cuarta de los habaneros tomó una de las decisiones anteriores, pero el voto unido sumó 6 939 230 sufragios en toda la Isla.
Una decidida anti-castrista, por lo demás licenciada en Historia del Arte, votó unido en 1993 porque sintió temor al recibir dos boletas (una blanca y otra verde). ¿Cuál será la maraña?, pensó. No atinaba a discernir que una boleta correspondía a los delegados a la Asamblea Provincial y la otra, a los diputados a la Asamblea Nacional. La gente no solo vive ajena a la votación, sino que teme las represalias por no ir a votar y aun teme ser detectado si no vota unido.

14 comentarios:

Guarina dijo...

¿Y qué querían? ¿Que la gente no saliera a votar para quemarse como el indio Hatuey?

Anónimo dijo...

al menos deben haber aumentado los niveles de oposición. esperemos al cómputo

Linaca dijo...

¡Qué ingenuidad! El cómputo se arregla a conveniencia de Castro, como las cifras del cumplimiento del plan y la emulación socialista

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

como único me creo la croqueta esa es que el granma fuera de repente un diario satírico.
Acaso lo es y se ríen de ellos y de nosotros mismos...

saludos. G.A.

Gloria dijo...

Mas de lo mismo, las cifras las manipulan a su antojo,como siempre, no importan que sean votos o quintales de papas

Eufrates del Valle dijo...

Miquis, dicen que fue el 95%... el otro 3% estaba en las prisiones...

Remigia la alcaldesa dijo...

Eufrate no seas salvaje, los presos no se cuentan en el registro de electores.

Güicho dijo...

Ese comentario de Remigia ya vale el post. Nadie enmienda como los cubanos.

Anónimo dijo...

A mi lo que me deja perplejo es porque con tanto "apoyo revolucionario" hace falta tanto control y tanta policia?. por que no ponen a los niños a cuidar los almacenes del Puerto? Si todos somos revolucionarios, compañeros...

PolO dijo...

Para disimular el solar: En Cuba hay una carencia total de gonadas. Quizas sea algo que le echan al agua...

analista dijo...

Según el parte provisional de la elecciones 96% de los electores fueron a votar con el 95,24% de votos válidos. Es decir que cerca 344.000 se abstuvieron. De los 8,2 millones de votos 3,73% entregaron la boleta en blanco (305.860) y 1,04% (85.280) la invalidaron. Summa sumarum unos 735 mil se manifestaron en contra. Es mucho y es poco, según como se mire. Si los distribuimos equitativamente por provincias (incluyendo Isla de Pinos)son unos 50 mil por provincia. EN Ciudad de la Habana serían 3.333 por municipio. EL contingente Blas Roca tiene más miembros.
EL número de abstenciones se triplicó respecto a al 1993 (1,26%). El voto NO unido fue esta vez del 95 (702.817) contra 4,5% en 1993 (sobre boletas válidas). La boletas anuladas representaron en 1993 el 7,03% (551.000. Es decir que las abstenciones fueron mucho más, de los que fueron a votar muchos menos los que invalidaron/dejaron en blanco la boleta. En total en 1993 sumaron entre abstenciones y boletas anuladas unos 8,3% y este año 8,7%. Es decir, se mantiene el nivel de 1993: en 15 años el 0,4% (!) ha pasado al grupo de los "desafectos". Si consideramos los miles que han abandonado el país y serían posibles abstenciones o anulaciones, nada tiene que temer el gobierno. SI es que las cifras son reales.

analista dijo...

voto NO unido- 9% no 95.

Güicho dijo...

Analista,
me temo que no tuvieron ni que falsificar.

Pero eso no significa nada. Unas pocas provocaciones subversivas con algún consiguiente desquicie circunstancial de la cúpula les puede virar la tortilla rápidamente, pues esa paz bucólica-electoral no se basa en el bienestar sino en el miedo.

The Spectator dijo...

gUICHO ESTÁ POR LA GOMA Y EL ANALISTA ES LO QUE ES