enero 28, 2008

Consejos de padre y madre

El aniversario 155 del nacimiento de Martí no podía menos que concitar doble turno y horas extras en la industria cultural encargada de dar el sentido más conveniente a sus actos (sobre todo el de escribir). Para quienes no estén animados a dispararse sendas monsergas de Eusebio Leal allá en la Isla y de Carlos Alberto Montaner aquí en Miami, les propongo reflexionar sobre este pasaje de la correspondencia familiar del Maestro. En la misma carta en que le advirtió que todo el que se metía a Cristo salía crucificado, la madre le dijo que el padre llevaba mucha razón al pedirle que le previniera así: de todas las repúblicas que has visitado, hijo mío, sólo esa vale la pena. Martí se hallaba por entonces en Nueva York. Al cabo cayó baleado en un potrero cerca de la confluencia de los ríos Cauto y Contramaestre, para que al siguiente día su General en Jefe pidiera al adversario español notificar a vuelta de correo si estaba herido o muerto. «Eso es todo —puntualizó Máximo Gómez—, porque en el último caso percances son esos de la guerra y para nosotros, no obstante ser el señor Martí un compañero estimable, nada importa un cadáver más o menos de tantos que tendrá que haber en la guerra que sostenemos».
Ilustración: Juan Francisco Elso†: Por América (1986)

4 comentarios:

Niña de Guatemala dijo...

No creo que Gómez haya dicho eso de Martí

Aserecó I dijo...

El puro del Joseph estaba claro

Mothers to the Rescue dijo...

La madre estaba clara también. El único que no estaba claro era el pobre Martí

Anónimo dijo...

Cada día es más actual la obra de Juan Francisco. Los mejores se van temprano siempre. La mejor persona de ese grupo, en todos los sentidos. Bueno haberlo traído, miquis.
machetico