
Caricatura Garrincha
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Machetico advirtió en el «Rincón del recuerdo» (El Nuevo Herald) algo que se justificaría ya solo si entraña un mensaje cifrado al exilio anticastrista o la disidencia interna en Cuba. Marino Martínez Peraza escribió: «Por el castigo recibido [en su última pelea con Emile Griffith, Benny Kid] Paret tuvo que ser enviado al hospital Roossevelt donde murió 10 días después (3 de abril [de 1962]) a los 25 años de edad. El cubano fue el segundo pugilista en fallecer por los puños de su rival en un combate televisado a nivel nacional. La otra muerte ocurrió el 24 de noviembre de 1963 en el pleito entre Lee Harvey Oswald y Jack Ruby».
El historiador Javier Figueroa (Universidad de Puerto Rico) abunda en «La herencia imborrable de José Miró Cardona» y puntualiza «uno de los aspectos más trágicos» de la oposición anti-castrista: «la falta de entendimiento» con la Casa Blanca, que tendría su ejemplo más ilustrativo en la negativa de Washington a reconocer el Consejo Revolucionario de Cuba (CRC), presidido por Miró Cardona, «como un gobierno en el exilio o como la única organización que representaría al conjunto de los exiliados». Así queda en penumbras otro aspecto aún más trágico: la falta de entendimiento entre cubanos, que obligó al combatiente clandestino Rogelio González Corzo (Francisco), por ejemplo, a correr varias veces el doble riesgo de salir de la Isla, como consecuencia de «los rollos de Miami», y entrar de nuevo a jugársela. Quizás el rollete más significativo no se armó en Miami, sino en Nueva York, donde el penthouse del hotel Lexington era sede habitual de las reuniones del CRC. Uno de los participantes no vaciló en ir después a Washington para quejarse de que habían dado a otro menos capacitado la cartera del «gobierno provisional» que debía corresponderle. Y por ahí siguió la tradición opositora de explayarse en cómo adobar el pescado (planes para la Cuba post-Castro) antes que concentrarse en cómo atrapar al pez.
Este domingo Rafael Rojas llevó a feliz término el loable empeño de rescatar la labor conspirativa y política de Frank País, «sub-estimada u olvidada por la historiografía oficial». Así mismo contrapuso de manera ejemplar a Castro y País. Aquel estaba en lo que ya sabemos, mientras que David (nombre de guerra de Frank País) andaba en otra onda: reconocer y conciliar «intereses contradictorios en aras del bien común».
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Nos avisan de Lake Worth, Florida, que las llamadas por teléfono a Cuba se enredan. Una al hospital de Felicidad de Yateras (011-53 21 95169), en Guantánamo, fue recibida por joven de acento extraño, quien pidió esperar un momento para localizar a la destinataria. Cada dos minutos la joven decía: «Ya viene, ya viene», o se oía una voz distante: «Dile que venga, que la están llamando». Tras siete minutos de espera infructuosa se repitió la llamada y ocurrió lo mismo. Hasta se percibió una voz de acento argentino, como si saliera de la radio o la televisión. Otra llamada, esta vez a casa de una amiga en Guantánamo, corroboró que la cosa es de Ampanga. Se pidió hablar con «Aleidita» (nombre inventado) y respondieron que iban a ponerla al teléfono. La interlocutora tenía acento nica y nunca respondió a la reiterada pregunta de en qué parte de Cuba estaba. Una cubanita que vive en España relata que algo parecido sucedió cuando llamó a su tía abuela en La Habana: salió una operadora diciendo que se trataba de un nuevo servicio para ayudar. Aquella repuso que no necesitaba ayuda, pero esta insistió. Pasaron casi diez minutos y no hubo forma de empatarse con la tía abuela. Así engordan las facturas de teléfonos, de las cuales Castro se lleva buena parte.
Para enterarse del Latinbarómetro 2007, publicado hoy jueves 29 de mayo de 2008 por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en el Congreso de Diputados de España, pase por aquí (H/T Penúltimos Días). Para confrontarlo con el Latinbarómetro 2007 que se publicó a mediados de noviembre pasado por la Corporación Latinbarómetro (Santiago de Chile), pulse aquí.
El post Marifea dio pie a que un visitante anónimo abundara en comentarios sobre el ICAP. Aquí tratamos de hilvanarlos.
Desde Belascoaín y Neptuno (izquierda y derecha, respectivamente, hacia 1950) nos han dedicado gentilmente un excelente soneto. Nosotros le ofrecemos nuestras disculpas a este generoso colega por la tardanza en el agradecimiento. Compromisos ajenos a nuestra voluntad no nos permitieron en estos días recorrer el resto de los blogs que siempre visitamos. Hoy lo hemos descubierto y ahora publicamos lo que desde el mismo domingo debía estar aquí. Gracias, hermano:
El escritor británico James Hilton (1900-54) mencionó en su novela Horizontes perdidos (1933) a Shangri-La, sitio de los Himalayas donde el tiempo se detenía. Desde entonces varios países equiparan, por razones turísticas, paisajes dentro de su geografía con aquel mítico enclave. Sin embargo, el biólogo americano Gairdner Moment se valió del mismo vocablo para designar la idea popular de que, por causa de la dieta, la cultura y el clima, la gente podía vivir 120 o más años (The Biology of Aging, 1978) en lugares como el Cáucaso, Vilcabamba (Los Andes) o los montes Karakorum (Cachemira). No hay prueba científica alguna de que estos lugares propicien la longevidad. Al parecer Shangri-La está en Cuba, y no precisamente en el club de la calle Bruzón (cerca de la Terminal de Ómnibus de La Habana), de donde trajeron el agitador que se muestra arriba.
La rendición de cuentas bimestral del capítulo estadounidense de «Cubanos Residentes en el Exterior» tuvo lugar en la Sección de Intereses de Castro en Washington el viernes 23 de mayo. Según el vocero de turno, Roberto Solís, «la reunión se celebró dentro de un marco de tremenda armonía, en la cual se compartió con el embajador Bolaños y otros altos funcionarios de esa sede diplomática, quienes trataron como hermanos a los presentes, enriqueciendo los viejos vínculos y estableciendo algunos que los nuevos tiempos imponen». Allí estaban las «tres voces alternativas» de la radio de Miami: Max Lesnik (¿Radio Miami?), Francisco González Arauca (¿Radio Progreso?) y «el destacado y sagaz periodista Edmundo García», junto a miembros de la Alianza Martiana, que integran la Brigada Antonio Maceo, la A.T.C., la Asociación José Martí, la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia Cubana, el Círculo Bolivariano de Miami y una tal FORNOM. Al final «invitados y anfitriones se despidieron con la sonrisa acogedora de un caluroso ¡Hasta luego hermano!».
Hemos añadido a la lista de blogs que deben visitarse uno en inglés: Herald Watch, que bajo el cuidado editorial de Henry Louis Gómez (a.k.a. «El conductor del tren blindado», véase también Babalu y Cuban-American Pundits) no deja pasar una a los heraldos miamenses anglo e hispano. La mayoría de las notas críticas de Gómez son reproducidas aquí en español bajo el titular germanófilo Herald Wacht. Seguiremos haciéndolo, porque el Herald tiene mucha tela por donde cortar, y en lo adelante remitiremos al original en inglés para propiciar el crossover. Una opinión autorizada sobre Henry L. Gómez que compartimos: «Es uno de los mejores, por no decir el mejor, analista político cubano-americano (nació en Filadelfia) en la blogesfera». Ya nos advirtió que pronto recibiríamos una carta de John de León (Unión Americana de Libertades Civiles) por haber colgado el post Marifea.
La doctora Marifeli Pérez-Stable es vicepresidenta para la gobernabilidad democrática del Diálogo Interamericano (Washington), profesora de sociología en la Universidad Internacional de la Florida (Miami) y columnista del diario The Miami Herald. Está enredada en la monografía Enemigos íntimos, que aborda el diferendo de posguerra fría entre Cuba y los Estados Unidos, pero tiene tiempo para montar su paginita digital, llenarla con todo lo que ha venido publicando por ahí y hasta espantarnos una suerte de autobiografía que arranca del 26 de octubre de 1960, cuando salió de Cuba. El pasaje más significativo reza: «Desde principios de los 70 hasta fines de los 80 apoyé la revolución cubana y, en consecuencia, me convertí en una paria entre muchos exiliados. No me arrepiento ni tampoco pido disculpas por ello». Según Jesús Raúl Pérez Méndez, jefe del Departamento de la Comunidad Cubana del Exterior en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y capitán de la Dirección General de Inteligencia (DGI), en esos años Isidro Gómez (ICAP) y Jesús Arboleya (DGI) pusieron a Marifeli al frente del Círculo de la Cultura Cubana (CCC) y confeccionaban sus planes de trabajo. Ella remplazó a la agente de inteligencia castrista Lourdes Casal y recibía 100 dólares por cada turista que llevara a la Isla a través del CCC. Asimismo se infiltró en el Instituto de Estudios Cubanos para tornarlo más favorable a Cuba.
Este domingo el capítulo de la noveleta histórica de Rafael Rojas sobre la revolución cubana fue tan anodino, que nos obliga a presentar otro «momento clínico» del Dr. Vicente Luis Salas Amaro acerca de «la mente criminal del sociópata disocial cubano»:
Llegó por fin otro capítulo de la noveleta histórica de Rafael Rojas: «Ideologías del llano», que revisa la correspondencia de Frank País, Faustino Pérez, Armando Hart, Enrique Oltuski y Carlos Franqui, así como otros documentos, para señalar que «la dirigencia del llano tenía entonces una visión de la política cubana más amplia que la de los rebeldes», pero Castro «maniobró hábilmente [y como] el consenso socialdemócrata generado por la Constitución del 40 se había convertido en un legado manipulable, [Castro] se apoyó en esa plataforma para llegar al poder». Ni un pasito más arriba de la sonsera del Che: «En toda revolución se incorporan siempre elementos de muy distintas tendencias que, no obstante, coinciden en la acción y en los objetivos más inmediatos» (Notas para el estudio de la ideología de la revolución cubana, 1960). Y con el mismo dejo mítico de que la explicación última radica en «esa fuerza telúrica llamada Fidel Castro Ruz» (Cuba, ¿excepción histórica o vanguardia en la lucha contra el colonialismo?, 1961).
Las acciones de la compañía McClatchy bajaron a menos de nueve dólares ($8.69) el mes pasado. Ya se rumora que habrá despidos masivos en los Heraldos de Miami, pertenecientes a McClatchy. Entretanto Tom Fiedler fue designado entre 75 aspirantes como decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Boston, donde hizo su maestría en Periodismo (1971). Fiedler era director ejecutivo del Herald anglo, pero acabó renunciando luego de la crisis provocada por el reportaje amañado de Oscar Corral sobre el «conflicto de intereses» de periodistas de El Nuevo Herald que colaboraban con Radio y TV Martí. Igual decisión se esperaba del director ejecutivo del Herald hispano, Humberto Castelló, pero… ¿qué universidad iba a recogerlo?
Dicen que testaferros de Castro en Europa han dado un golpe con las cuentas bancarias de al menos siete empresas. Algo que no sucedía desde el tajú maniguiti de Manuel Sánchez Pérez en España. Y que por el sur de la Florida están circulando, además del sobrino de Machado Ventura, un hermano de Carlos Lage y otro de Luis Alberto Rodríguez Pérez-Callejas. Todos a la espera de salir en la televisión, pero siempre después de uno de los funcionarios del Ministerio de Comunicaciones encargado de cumplir las orientaciones de Castro con respecto a Radio y TV Martí.
El noticiero estelar de Radio Mambí abordó hoy 23 de mayo la temporada de huracanes y otros temas mientras las agencias de prensa reportaban el discurso sobre Cuba en Miami del quasi candidato demócrata Barack Obama. Que Radio Mambí, bastión del anticastrismo universal, no diera esta noticia de asunto cubano, es indicio de que Obama pudo no haber estado en Miami y todo el alboroto mediático sería un ardid más de la Fundición Nacional Cubanoamericana (FNCA). De lo contrario no tendría sentido la instrucción de Claudia Puig, directora de Univisión Radio, a raíz de la trifulca por espacio radial entre Raúl Martínez y su rival Lincoln Diaz-Balart: «Univisión Radio ha provisto y seguirá proveyendo, acceso a todos los candidatos y sus representantes a Radio Mambí y a la WQBA. También seguiremos cumpliendo con la Ley de Acceso Equitativo a los candidatos». Si esto es así para la contienda por escaños en el Congreso, que ya obligó a que Radio Mambí sacara al aire los anuncios de candidatos demócratas contra los hermanitos republicanos Díaz-Balart, ¿cómo puede obviarse la regla entre los candidatos de la campaña presidencial más significativa del mundo? A no ser que Claudia Puig, antes que ejecutiva seria de Univisión Radio, sea monigote en las manos del vejete Armando Pérez Roura (en la foto a la derecha, con el entonces candidato presidencial republicano Fred Thompson).
Yodel Pérez Pulido escribe en su blog de Cubaencuentro que la termoeléctrica de Nuevitas «vive más tiempo rota que quemando el crudo nacional, muy biscoso (sic) para la generación de electricidad». Para resolver el problema de la viscosidad, Miguel Delgado Enrique (Empresa de Petróleo Centro de Villa Clara) tuvo una ocurrencia tan imperfecta como la ortografía de Pérez Pulido: emulsionar el crudo nacional. Así compuso una mezcla de 70% de crudos pesados extraídos en Varadero y 30% de agua, para reducir la viscosidad y propiciar la manipulación y almacenamiento a temperatura ambiente, con el propósito de quemar esta «varamulsión» en las termoeléctricas. Quedó por atar un solo cabo: el crudo pesado que se extrae en Varadero tiene mucho azufre y al ligarse primero con agua para quemarlo después en las calderas se forma ácido sulfúrico. Ya se podrán imaginar qué sucedió con las estructuras metálicas de los generadores de electricidad.
Como El Nuevo Herald no acaba de publicar el siguiente capítulo de la noveleta histórica de Rafael Rojas sobre la revolución cubana, seguimos adelante con la serie de «momentos clínicos» del Dr. Vicente Luis Salas Amaro acerca de «la mente criminal del sociópata disocial cubano». Hoy presentamos el fruto de «la concubina» y «el mercenario»:
El problema de ayuda del exterior a disidentes no será más viejo que Matusalén, pero data por lo menos de la época de Nicolás Maquiavelo, quien en sus Discursos sobre la primera década de Tito Livio (1512-17) puntualizó: «Cuando se ve a ciertos partidos en un Estado llamar en su favor a fuerzas del exterior, es por causa de una constitución estatal defectuosa, que no deja otros recursos que los ilegítimos para expresar el disgusto o la animosidad de los ciudadanos». Pero la variante cubana tiene el matiz surrealista de que un proveedor de ayuda en efectivo es Santiago Álvarez, quien está más vigilado por la Seguridad del Estado castrista que por el FBI, después que un agente de aquella e informante de este, Gilberto Abascal, lo echó para adelante. Ni qué decir de diplomáticos yanquirules ensillados como «mulas» y de Martha Beatriz, tan irresponsable que parece mal(a)gente. Y lo último: si así se canalizan y manejan los fondos para la democracia en Cuba, entonces la esperanza queda cifrada, como decía Walter Benjamín, tan solo en aquellos que ya no tienen ninguna.
El bulldog vestido de canciller Felipe Pérez Roque dijo este jueves que Cuba esperaba que el gobierno de Estados Unidos se llame a capítulo para rectificar el comportamiento de sus funcionarios en La Habana, acusados por los mesaredondos sobre supuestos vínculos de envío de dinero desde territorio norteamericano hacia la oposición interna con la participación del Jefe de la SINA, Michael Parmly. "Es un conteo de proteccion", declaró Pérez Roque en una conferencia de prensa realizada en la sede de la cancillería acerca de si las autoridades castristas pensaban cerrar la Oficina de Intereses estadounidense en La Habana. "Los he convocado para emplazar al presidente de Estados Unidos a que deje de evadir las preguntas que flotan en el aire y que no han sido respondidas sobre las revelaciones acerca de las oscuras relaciones entre el terrorismo de Miami, los diplomáticos norteamericanos y los mercenarios que actúan en nuestro país", dijo. Sobre si las acusaciones lanzadas por Cuba podían devenir en un encarcelamiento de las opositores mencionados en ellas, respondió que esta era una investigacion que va a continuar. "Todavia estamos en pleno proceso de investigación. Hay que esperar su avance". El circo debe continuar: el castrismo está aburrido y no tiene quién le escriba.
Si todavía tiene algo de fuerza, debe estar que truena. Mira que tener que cederle el "protagonismo" del show mediático contra Bush a su ahijadito Hugo Chávez. O verse obligado a traer de la banca al policía mayor de las investigaciones criminales y operaciones, el coronel Adalberto Rabeiro. O a funcionarios de segunda categoría de la Seguridad del Estado y la cancillería. O no poder compartir con sus protegidos mesaredondos "los grandes avances" del espionaje cubano a través de las interminables lecturas de supuestos correo electrónicos entre el jefe de la SINA, Michael Parmly y la opositora Marta Beatriz Roque. Si todavía se puede mover, el único aliciente que le queda, al parecer, es dictarle a Randy Alonso su próxima "reflexión", que pasará a la posteridad en un suplemento envejecido de ventas en un estanquillo cubano. O reencontrarse a puertas cerradas con el indito Evo Morales. Si todavía respira, debe estar recomiéndose el hígado por el permiso de salida otorgado por su heredero a la madre de la doctora Hilda Molina. Quizás, otra de las más fehacientes muestras de que Fidel Castro ya no cuenta en esta historia. Muchos se preguntan dónde estará, qué estará pensando, cómo se sentirá viendo todo lo que pasa a su alrededor. Solo sus íntimos saben con certeza. Garrincha, mientras tanto, ofrece un estimado.
“Ya viene llegando”, cantó Willy Chirino al final de la intervención de Bush donde anunció el envío de celulares a Cuba. Y todos le aplaudieron de pie. Continuó entonces con “Pa’lante”, el tema de su más reciente disco, con ese sonido Van Van del que alguien comentara por estos días en alguna publicación y que ahora no recuerdo quien fue. Y sentado junto al exiliado cubano Miguel Sigler Amaya, cuyos hermanos Guido y Ariel, sufren largas condenas en las cárceles castristas por el simple hecho de disentir del régimen, el presidente Bush hizo sus movimientos al compás de la música. ¡Viva Cuba Libre!, exclamó Lissette Alvarez tras interpretar el himno nacional cubano conque terminó el encuentro. Y todos se abrazaron. Nuestro día ¿ya viene llegando?